Por medio del olfato despertamos una infinidad de emociones, por ejemplo el aroma de esa comida que te recuerda a tu hogar, el perfume de una persona y hasta las esencias naturales que relajan la mente. Ya te hemos hablado de los básicos para comenzar en la aromaterapia, pero hoy queremos compartirte otro mundo muy relacionado a los aromas: los inciensos.

Del latín incensum, que significa “encender”, el incienso es una mezcla de resinas aromáticas naturales, extraídas de algunos árboles, y aceites esenciales —en la mayoría de los casos— y que al prenderle fuego desprende un ligero humo aromatizante.

Desde hace muchos años el incienso se ha utilizado para fines religiosos, terapéuticos y estéticos. Si bien hay muchos tipos de inciensos —en varillas, espiral, conos, incluso la resina pura en trozos— hay uno en especial que es de suma importancia en México para el Día de Muertos; hablamos del copal.

Copal, es el nombre común de la resina aromática de una familia de árboles originarios de México, copalquáhuitl en náhuatl. Desde la época prehispánica, diversas culturas mexicanas utilizaban esta resina como bálsamo para purificar las almas y alejar a los malos espíritus —de aquí su importancia en el Altar de Día de Muertos— y su dulce aroma se percibía en templos, ofrendas y casas.

Los rituales de aquella época y que implicaban el uso del copal eran muy variados, pues los antiguos pobladores se comunicaban con sus dioses mediante el humo blanco que desprende esta resina. Hoy en día, en México se continúa asociando este incienso con conexiones espirituales y medicinales, es decir, se ha comprobado que su aroma tiene muchas propiedades curativas. Es muy común en rituales de temazcales, meditaciones e incluso prácticas ambulantes que limpian “malos espíritus”, lo que es un hecho es que su peculiar aroma tiene muchos beneficios:

  • Se utiliza como analgésico, expectorante, antiespasmódico y desinfectante
  • Disminuye los niveles estrés y depresión
  • Estimula las emociones y mejora el estado de ánimo
  • Armoniza y protege a diferentes niveles espirituales
  • Conecta con las vibraciones altas
  • Aumenta la energía personal

La conexión espiritual y aromática que prevalece hasta nuestros días con elementos llenos de historia como el copal, destacan aún más las raíces de las tradiciones mexicanas y continúan conectándonos con nuestros antepasados.