Como parte de la evolución social y cultural, en México nuestra historia ha definido poco a poco la diversidad que reflejan las tradiciones y costumbres que hoy en día continuamos celebrando. La Revolución Mexicana fue un movimiento armado que inició el 20 de noviembre de 1910 y que duró casi 7 años, pero ello, además de haber traído muchos cambios políticos y económicos, también le dio a la cultura un giro positivo.

Hablando culturalmente, es muy claro el antes y el después del país pues como a lo largo de la historia mundial, cualquier conflicto armado trae consecuencias a todos los ámbitos. Sin duda la Revolución de México dejó grandes cambios en el arte, gastronomía y tecnología, así que, ¿qué te parece si le damos un vistazo a las magníficas cosas que nos dejó este hecho histórico?

Música

Los géneros musicales que hoy son tradicionales en México (como el mariachi) y que varios de ellos surgieron debido a este suceso en la historia, tienen un trasfondo que ha trascendido y nos ha ayudado a entender mejor la situación en general antes, durante y después de la Revolución.

En concreto hablamos de los corridos, los cuales son canciones con historias de la lucha armada y que marcaron un hito en el ámbito musical, ya que, al ser protagonizados por jefes políticos, militares y personajes relevantes entre la población, destacan todas las aventuras de aquella época.

De las composiciones más emblemáticas está La Adelita, que cuenta la historia de una valiente mujer, Adela Velarde Pérez, quien destacó su participación durante la Revolución. En su honor, nombraron Adelitas a todas las mujeres que desempeñaron un papel importante en este momento tan importante para México. Hasta la fecha, es un corrido muy popular y que, entre otras cosas, se aprecia una importante evolución de la estructura social mexicana.

Comida

Desde la época prehispánica, hay ciertos ingredientes que han prevalecido a través del tiempo como lo es el maíz y el chile, pero durante la Revolución mexicana hubo algunos cambios en la cocina. Debido a la escasez de recurso y los largos viajes que hacían las tropas, se tenía que improvisar con los ingredientes que tenían a la mano. Por el camino se recolectaban algunas semillas, chiles y algunos quelites como las verdolagas, incluso se realizaban trueques por frijoles y tortillas.

Así, las Adelitas le dieron vida a platillos típicos que hoy en día seguimos degustando, como las gorditas, quesadillas, caldos, atoles y salsas. Claro, esto fue de manera general en todo el país, pero en ciertas áreas de México surgieron algunas otras delicias, por ejemplo al centro del país destacaron los platillos con charales, ranas, jumiles y algunos otros insectos. Por otro lado, en el norte del país la discada surgió durante ese periodo, pues es una preparación fácil que mezcla carne de res, tocino, chorizo, jamón, cebolla, jalapeño y tomate… ¡Exquisito con tortillas de harina!

Cine

Durante y después de la Revolución, el cine fue un ámbito importante que mostró de cerca los hechos ocurridos. A partir de este evento los cineastas nacionales e internacionales se interesaron en incursionar en el género documental, fue así que surgieron innumerables largometrajes que mostraban muy de cerca a los personajes más destacados de la época como Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Emiliano Zapata o Francisco Villa.

La producción del cine de esos años fue el primer paso para un mayor desarrollo de este ámbito, sin embargo lo que se destaca del área cinematográfica de la Revolución es que gran parte de su objetivo era meramente político, pues se comenzó a utilizar incluso como propaganda. Cineastas como Salvador Toscano, quien fue el primer productor de un largometraje en México, le siguió la pista a Porfirio Díaz y a Francisco I. Madero para mostrar los ideales políticos y sociales de ese entonces. De igual forma, los hermanos Alva fueron pioneros de la producción y dirección de documentales, y que hoy en día las imágenes que aportaron han sido muy importantes para el estudio de este evento histórico.

Los-Hermanos-Alva
Tres del hermanos Alva. Foto de Film Diary

Fotografía

Muy de la mano del cine, la fotografía es otro ámbito cultural que evolucionó fuertemente debido a los cambios políticos, sociales y económicos que trajo la Revolución Mexicana. Tras una etapa difícil, el mundo apuntó su mirada a todo lo que estaba sucediendo en México, y con ello atrajo el interés de muchos fotógrafos.

Durante el conflicto, el fotoperiodismo se acentuó a lo largo del país y fotógrafos como Antonio Garduño, quien retrató a Zapata; José Mendoza, fotógrafo oficial de Carranza; Sara Castrejón, la primera fotógrafa de la Revolución; o Gerónimo Hernández quién es autor de la icónica foto de La Adelita. ¡Joyas que nos permiten adentrarnos en momentos tan específicos!

Además años después, fotógrafos internacionales como Henri Cartier-Bresson y Paul Strand, también buscaron documentar el cambio cultural que marcó a México con esta lucha. Con ello se enmarcaron grandes fotos artísticas que presentaron la belleza de una nueva época para México.

Artes plásticas

En cualquier contexto mundial, el arte siempre resulta una bellísima expresión del sentir social o individual, en este caso, las artes plásticas no fueron la excepción durante y después de la Revolución. Algunos pintores retrataron los rostros de la época, pero el movimiento artístico que heredó la Revolución Mexicana fue el muralismo, que se apega a ideologías políticas y que muestra diversos temas sociales.

Si bien este movimiento ya era conocido en el mundo, en México se consolidó tras terminar la lucha revolucionaria. En las obras de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros —representantes del muralismo— se plasmaron los cambios nacionales, tanto positivos como negativos, y así hoy podemos sumergirnos en la nueva identidad cultural que formó este evento tan relevante en la historia de México.