México también se conoce a través del gusto. En sus mercados, cocinas y mesas conviven ingredientes que han pasado de generación en generación con nuevas formas de interpretarlos. El maíz, el cacao, los chiles, las hierbas, los destilados y las recetas regionales cuentan historias que siguen evolucionando.

Con 35 años de historia, Velas Resorts ha hecho de la gastronomía una parte esencial de su forma de recibir a los huéspedes. Más que reproducir recetas tradicionales, la propuesta busca descubrir qué hace único a México y llevarlo a la mesa desde una perspectiva contemporánea.

Desde los sabores del Pacífico hasta las tradiciones culinarias del centro y el sureste del país, cada resort ofrece una mirada diferente a esa riqueza.

Foto de Magnific

Una herencia que empieza con los ingredientes

Antes de llegar al plato, la cocina mexicana comienza en la tierra.

La diversidad del país se refleja en ingredientes como el maíz, los chiles, el cacao, la vainilla y una gran variedad de frutas, hierbas y semillas. Muchos forman parte de la alimentación mexicana desde tiempos prehispánicos y continúan siendo protagonistas de la cocina actual.

En Velas Resorts, esta riqueza se convierte en inspiración para crear propuestas que respetan el carácter de cada ingrediente y, al mismo tiempo, exploran nuevas posibilidades.

El resultado no busca disfrazar la tradición, sino reinterpretarla sin perder aquello que la hace reconocible.

Foto de Magnific

De la cocina tradicional a la mesa contemporánea

Una de las grandes fortalezas de la gastronomía mexicana radica en sus técnicas.

La nixtamalización, el uso del molcajete, la cocción al comal, los moles y los adobos son parte de un conocimiento culinario transmitido durante generaciones. Son procesos que requieren tiempo, precisión y, sobre todo, memoria.

La alta cocina contemporánea ha encontrado nuevas maneras de trabajar con ellos. En los restaurantes de Velas Resorts, técnicas tradicionales conviven con presentaciones actuales y propuestas de autor para crear platos que pueden sorprender tanto a quien conoce profundamente la cocina mexicana como a quien la descubre por primera vez.

Porque innovar no implica necesariamente dejar atrás la tradición. A veces significa mirarla desde otra perspectiva.

Frida: México en el paladar

En esta historia gastronómica, Frida ocupa un lugar especial.

El restaurante, presente en los resorts Grand Velas, toma como inspiración a una de las figuras más reconocibles del arte mexicano para crear una experiencia que conecta gastronomía e identidad.

Su propuesta recorre diferentes regiones y sabores del país a través de una cocina de autor que transforma ingredientes y recetas conocidas en nuevas experiencias.

Aquí, un mole puede convertirse en el punto de partida de una creación contemporánea; un chile puede adquirir otra dimensión al ser acompañado de nuevos ingredientes; y un producto mexicano puede compartir mesa con técnicas internacionales.

La idea es sencilla: mostrar que la cocina mexicana puede evolucionar sin dejar de sentirse mexicana.

Foto de Velas Resorts

Un recorrido por México

La geografía también se saborea. En los resorts ubicados frente al Pacífico —en Los Cabos y Puerto Vallarta—, los productos del mar tienen un papel protagonista. Pescados, mariscos y cítricos se encuentran con técnicas y sabores que evocan la cocina de las costas mexicanas.

En Riviera Maya, los ingredientes de la península de Yucatán aportan otra personalidad: achiote, naranja agria, chaya, miel y otros productos vinculados con la tradición maya aparecen como inspiración para distintas creaciones.

Y en la coctelería, México también tiene mucho que contar. Tequila, mezcal, raicilla y otros destilados nacionales se combinan con frutas, hierbas y otros ingredientes para crear bebidas que son, en sí mismas, una pequeña exploración del país.

Así, una comida o una copa pueden convertirse en una forma de viajar.

35 años de llevar México a la mesa

Durante tres décadas y media, Velas Resorts ha construido una propuesta gastronómica que entiende el lujo desde otro lugar: no solo como sofisticación, sino como la posibilidad de descubrir algo auténtico y hacerlo de una manera extraordinaria.

Los reconocimientos internacionales obtenidos por sus restaurantes son parte de esa historia, pero también lo son las recetas que evocan recuerdos familiares, los ingredientes que remiten a una región y las técnicas que se transmiten de una generación a otra.

Porque la herencia mexicana no es estática. Está viva, cambia, se reinventa y encuentra nuevas formas de expresarse.

Y quizá ahí está uno de sus mayores encantos: México puede tener miles de años de historia y, al mismo tiempo, seguir sorprendiéndonos en cada plato.

Una historia que se sigue cocinando

Celebrar 35 años de Velas Resorts también es celebrar una manera de entender México: a través de sus sabores, sus ingredientes y las personas que mantienen viva su cocina.

En cada mesa hay una oportunidad para descubrir una región, recordar una tradición o probar algo por primera vez.

Porque hay lugares que se conocen con los ojos.

Foto de Velas Resorts

México, en cambio, también se conoce por el paladar.