Al pensar en viajes con propósito, una idea que primero viene a la mente es el trabajo de voluntariado, y sin duda es una gran manera de dar un sentido a nuestros viajes, pero hay una gran cantidad de posibilidades para hacer que un viaje se llene de propósito y puedas explorar más a profundidad la cultura del lugar que visitas,  y te sumerjas en la verdadera aventura de viajar por el mundo. 

Aquí te compartimos algunas ideas sobre cómo puedes dar un nuevo significado a tus viajes y enriquecer tu experiencia dejando una huella indeleble en el destino que visitas, pero también en tu memoria.

1. Cultura vibrante

Si te sumerges en la escena cultural y las tradiciones del destino que visitas, podrás dar un vistazo de primera mano al corazón y esencia de su gente, y tener una idea más amplia de sus raíces. Y esto, para muchos viajeros, resulta fascinante, pues en vez de remitirte a un libro para entender la historia, costumbres, gustos y tradiciones de un lugar, las vives de primera mano.

Aprende algunas frases en el idioma local e interactúa con los lugareños. Establece nuevas rutas alejadas de los habituales lugares turísticos: ¡los locales son los mejores guías de turistas!

Visita los cafés locales y aquellos lugares donde la gente local suele pasar el rato.


2. Reconecta con la naturaleza

Una vida ajetreada, el ritmo de las grandes ciudades, tráfico… La mayoría de nosotros tenemos pocas oportunidades de interactuar con la naturaleza, a no ser para regar nuestras plantas, pero la fuente de vida misma se encuentra en la Naturaleza, y volver a conectar con ella mientras viajas es esencial.

Diseña un plan anticipado de las atracciones naturales que te gustaría visitar, pero sé lo suficientemente flexible como para explorar esos nuevos lugares recomendados por sus habitantes.

Nada en sus ríos, camina por sus montañas, admira la fauna que habita el lugar; interactúa con delfines en su hábitat, participa en programas locales de preservación de especies, como las tortugas, observa a las aves y su comportamiento, visita los jardines botánicos, pide sugerencias de recorridos que pueden llevarte a esas joyas escondidas del lugar.


3. Aprende algo nuevo

La verdadera magia al viajar ocurre cuando te aventuras a vivir nuevas experiencias, nuevos idiomas, nuevas culturas, nuevos hábitos, nuevos paisajes. Si agregas a ello un poco de tiempo para aprender algo nuevo, entonces la magia se complementa.

Busca oportunidades. Toma una clase de cocina y aprende a preparar un platillo local, participa en un recorrido histórico por la ciudad, aprende algún baile local o toma un taller de artesanías tradicionales. Habrá muchas opciones disponibles si buscas con detenimiento.


4. Apoya a los productores locales

La mayoría de las pequeñas empresas dependen del turismo, y aunque al invertir tu dinero en cadenas hoteleras y restaurantes internacionales —que son fuente indiscutible de trabajo— apoyas a la gente local, la verdad es que una parte sustancial de las ganancias se queda en esas grandes corporaciones.

Reserva excursiones con guías locales, visita los cafecitos y restaurantes locales, alójate en hoteles de gente o cadenas independientes, visita los mercados, compra directamente de los artesanos. Estas acciones crearán una experiencia aún más auténtica.


5. Nutre cuerpo, mente y alma

Para agregar significado y propósito a tu viaje, considera dedicar un poco de tiempo para ti, para restaurar y reconectar. Es tan simple como practicar meditación frente al mar, hacer algunas respiraciones en la cima de una montaña, flotar en el mar sintiendo los rayos del sol en tu cara, pasar un rato en silencio simplemente absorbiendo el paisaje. Incluso puedes reservar un masaje que incluya rituales locales.

Los viajes no solo alimentan tu cuerpo, sino también tu alma. Regresarás a casa sintiéndote renovada y renovado: una mejor versión de ti.


6. Viaja sin compañía

Al menos una vez al año, emprende un viaje planeado especialmente para ti. Viajar con familia y amigos es, desde luego, muy divertido y una manera de fortalecer lazos, pero viajar solo resulta una experiencia más que enriquecedora. Elige un destino que te inspire seguridad, pero que también te lleve fuera de tu zona de confort. 

Algunas ideas son pasar una semana en una comunidad rural, un detox digital o un fin de semana de campamento. Prepárate para reforzar tu autoconfianza y tu creatividad. Si buscas algunos consejos, te sugerimos leer el artículo: Atrévete a conocer el placer de viajar solo.


¿Ya elegiste esas ideas que marcarán la diferencia al viajar? ¡Excelente! Ahora comienza a explorar la infinidad de opciones que existen.
Que tengas un feliz viaje