En el corazón de Casa Velas, donde el verde del campo de golf se funde con el encanto de Puerto Vallarta, ha nacido una experiencia que trasciende el gusto para tocar el espíritu. Se trata de “Del Origen al Ritual: El Taller del Cacao”, una invitación a redescubrir el ingrediente más sagrado de México: el “alimento de los dioses”.

Durante más de 3,000 años, el cacao no solo fue el motor económico de Mesoamérica; fue un puente entre lo terrenal y lo divino. Hoy, este taller rinde homenaje a ese legado, transformando la historia en una narrativa multisensorial para el viajero contemporáneo.

Foto de Velas Resorts

Un inicio místico entre jardines

La jornada comienza en el Jardín Botánico del hotel. Bajo la luz tamizada por los árboles, el sonido de caracoles y tambores anuncia el inicio de las danzas prehispánicas en honor al cacao. Este preámbulo ceremonial no es solo un espectáculo, es una inmersión en la cosmogonía antigua que prepara los sentidos para lo que está por venir.

En la intimidad del invernadero, los huéspedes se convierten en aprendices de la historia. A través de un viaje guiado, se exploran las diferencias entre las tres variedades: Criollo, Forastero y Trinitario, comprendiendo cómo la tierra y el clima de México otorgan notas únicas a cada semilla.

Foto vía Freepik

La cata artesanal

La experiencia evoluciona hacia una degustación de alta chocolatería, donde cada pieza es una oda a la creatividad culinaria del hotel:

  • Añejo: un encuentro profundo entre plátano flambé y el carácter del ron centenario.
  • Intenso: la frescura del té de frutos rojos equilibrada con un ganache de grosella negra.
  • Frida: una pieza inspirada en la calidez del ganache de canela de Ceilán.
  • Esmeralda: el toque tropical del coco y la acidez vibrante de la lima.

Mixología: el puente entre épocas

Para cerrar el ritual, el taller explora el cacao en su forma líquida. La cata comienza con preparaciones ancestrales, respetando las recetas minimalistas de agua y especias, para luego saltar al presente con una clase de mixología elevada.

Los participantes aprenden a crear un cóctel de autor que redefine la versatilidad del cacao: una mezcla sofisticada de ginebra, RumChata, canela y jengibre, coronada con chocolate rallado. Es, en esencia, una reinterpretación moderna de una herencia milenaria.

Foto de Velas Resorts

Bienestar que libera endorfinas

Como broche de oro, la experiencia se puede extender al santuario de relajación de Casa Velas. El Masaje Renovador de Chocolate es un tratamiento de 80 minutos diseñado para aprovechar las propiedades químicas del cacao. Al liberar endorfinas y nutrir la piel con antioxidantes, este ritual de spa asegura que la renovación sea tanto interna como externa, dejando el cuerpo con una textura sedosa y una vitalidad restaurada.

En Casa Velas, el cacao no solo se degusta; se vive. Es un retorno al origen para celebrar el presente.