Más que una bebida popular, el café turco es un símbolo de la cultura hospitalaria de Turquía y un sello indiscutible de los lazos amistosos. Beber café con amigos y familiares es la oportunidad de compartir pensamientos, ideas, preocupaciones, palabras inspiradoras y el acompañamiento ideal de largas pláticas. Forma parte además de importantes ocasiones sociales como la celebración de un compromiso de matrimonio y días festivos.

Aunque la palabra turca kahvaltı (literalmente después del café) significa “desayuno”, hoy en día esta bebida se disfruta en Turquía más a menudo durante un descanso por la tarde o después de la cena para continuar la sobremesa.

La jarra de cobre o cevze viene acompañada de una bella vajilla de cerámica o de cobre labrado y una charola, se sirve con un lokum —un dulce local— y un vaso de agua para limpiar el paladar entre sorbos, de los remanentes de granos finamente molidos.

Hay diferentes tipos de café turco, asociados con una región específica del país, como el damla sakızlı kahve (café de lentisco), una especialidad del Egeo infusionada con resina herbal que aporta un sabor a madera.

En la costa del mar Egeo en Manisa, puedes probar el cilveli kahve, que se tuesta dos veces y se cubre con almendras finamente molidas.

Si viajas hacia el sureste encontrarás el mırra kahvesi, una bebida oscura, fuerte y amarga cuyo origen se remonta al mundo árabe; el hilve kahvesi de Hasankeyf está hecho con miel, nueces y leche; o el dibek kahvesi, que se muele en un mortero.

Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad por la UNESCO

El café turco combina técnicas especiales de preparación y elaboración con una rica cultura tradicional, lo que coloca a esta bebida aromática en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Como observa la UNESCO: “la tradición en sí misma es un símbolo de hospitalidad, amistad, refinamiento y entretenimiento que permea en todos los ámbitos de la vida cotidiana.”

“El café turco se considera parte del patrimonio cultural de este país: se celebra en la literatura y el canto, y es una parte indispensable de las ocasiones ceremoniales”, añade la organización al referirse a este ritual heredado.

Y para terminar con broche de oro, el sedimento que queda en la taza vacía puede ser interpretado para leer tu futuro, afirman los seguidores del esoterismo.

¿Sabías que…?

· El café toma su nombre de Kaffa, una ciudad de Soha en Etiopía, una región de las tierras altas de África, que se considera la patria de la planta de café y un principal productor.

· Según el historiador del Imperio Otomano, Kâtip Çelebi, los vendedores de café llaman pir (padre, maestro) al jeque Şazeli, quien se considera la primera persona que utilizó el proceso de hervir las semillas de café que le fueron dadas durante una larga conversación con su discípulo el jeque Ahmet antes de partir a un peregrinaje en 1258.

· La primera cafetería del Imperio Otomano se inauguró en Estambul en 1555 durante la era de Solimán el Magnífico. A medida que las cafeterías comenzaban a extenderse, figuraron como el lugar principal para la difusión de la cultura oral y solían ofrecer un foro para que los comediantes y artistas actuaran frente a una multitud: un lugar para apreciar la literatura popular.

· El Imperio Otomano introdujo el café en los países occidentales en el siglo XVI, siendo Italia la puerta de entrada a esta bebida. En el siglo XVIII, el café ya era conocido en todo el mundo.

· El café se elabora con el fruto del árbol Coffea, de la familia Rubiaceae, cuyos orígenes se remontan a la Península Arábiga. Este árbol crece en regiones tropicales que tienen grandes cantidades de precipitación y sin heladas.

· Un cafeto puede crecer hasta 8-10 metros; sin embargo, para fines de producción se le permite crecer solo hasta 2-3 metros. La vida útil de los cafetos es de entre 30 y 40 años; comienzan a producir frutos de 3 a 4 años después de la plantación, y los frutos tardan entre 8 y 10 meses en madurar.

· El café se produce en más de 60 países —incluido México—, pero solo tres de ellos son responsables de la producción de más de la mitad del café en el mundo: Brasil, Vietnam y Colombia.

Cómo preparar café turco

De acuerdo con la prestigiosa compañía con base en Trieste, Italia, Illy, esta es la mejor manera de preparar una taza de café turco:

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  1. Agrega agua al cezve o ibrik, aproximadamente 50 mililitros (1.7 oz) por taza de café deseada.
  2. Agrega azúcar al gusto, revolviendo para mezclarlo.
  3. Permite que el agua hierva, retira del fuego y agrega una cucharadita de café por taza.
  4. Hierve el café.
  5. Retira el cevze del fuego inmediatamente después de que hierva por primera vez, desecha la espuma acumulada y mezcla bien.
  6. El café se hierve dos veces seguidas, teniendo cuidado de retirar el cezve del fuego entre un hervor y el siguiente. La espuma puede desecharse o guardarse antes de removerla bien.
  7. Deja que el polvo restante se asiente antes de servir. Puedes agregar una cucharada de agua fría a la olla después de hervir dos veces para acelerar el proceso.

¡Disfruta de una buena taza de café!